LAS VÍBORAS…EL DOLOR SIN NACIONALIDAD
EL DOLOR SIN NACIONALIDAD Dicen que el dolor no tiene nacionalidad… pero la dignidad, al parecer, sí necesita permiso.Hoy la historia no viene del mitote político ni del pleito por el hueso —que nunca falta—, sino de algo más incómodo: decidir cuándo dejar de sufrir. Y ahí es donde aparecen dos mujeres que, sin buscarlo,…


