LAS VÍBORAS…SE “FUE” O… ¿LO “FUERON”?

SE “FUE” O… ¿LO “FUERON”?

En Morena ya descubrieron que eso de la “honestidad y justicia” sí existe… aunque a veces llega más tarde que la combi a San Juan de Abajo o a Valle.

COMO ESTUVO LA COSA

Ahora le tocó el turno al siempre polémico Sergio Mayer Bretón, quien terminó más bateado que galán de telenovela de las tres de la tarde. Resulta que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena pidió su baja del padrón de afiliados y de paso que le cierren la puerta como posible candidato del partido. Y todo porque al señor se le ocurrió que era buena idea meterse a un reality show mientras el movimiento presume austeridad, disciplina y “principios”.

“SUBE LA BOLITA”

Dicen en los pasillos guindas que Mayer confundió Morena con Televisa: pensó que todavía aplicaba aquello de “el show debe continuar”. Pero no… acá el guion cambió. Y aunque el diputado quiso adelantarse renunciando antes de que lo expulsaran oficialmente, la jugada salió como esos noviazgos donde te dicen “no me cortaste tú… yo ya me iba”.

EL PORTAZO EN LA CARA

La Comisión prácticamente le aventó la puerta en la cara y le recordó que primero está el movimiento y luego las ganas de salir en televisión haciendo dramas, alianzas y lágrimas en cámara lenta.
Y es que en Morena ya aprendieron que cuando alguien empieza a verse más en realities que en territorio, termina convertido en sospechoso de andar buscando fama en lugar de votos. Porque una cosa es “la transformación” y otra muy distinta la transformación de vestuario para la gala dominical.

EL “DESTAPE” DE CARMINA

Pero hablando de consuelos políticos… pocos saben de resignación elegante como Carmina Regalado Mardueño, aquella fallida aspirante a presidenta municipal de Bahía de Banderas que soñaba con despachar en la alcaldía y terminó consolándose con la rectoría de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas. Algo así como cuando uno no alcanza la corona del carnaval pero le dan chance de inaugurar el certamen de belleza.
Claro, el destino siempre acomoda. Hoy Carmina despacha como diputada local, demostrando que en la política mexicana nadie pierde del todo: simplemente cambia de silla, de oficina… o de presupuesto.

NO VAYA A SER

Y mientras Sergio Mayer sale por la puerta trasera del morenismo con soundtrack de reality de eliminación, otros personajes del partido nomás observan calladitos, no vaya siendo que también les revisen el historial de selfies, TikToks, campañas adelantadas o los misteriosos viajes “académicos” a destinos turísticos.

SU PEOR ENEMIGO

Porque en Morena ya entendieron que el verdadero enemigo no es la oposición… sino el ridículo.
Lo curioso es que hace unos años cualquier famoso con dos millones de seguidores y una foto abrazando la 4T era recibido como estrella de rock revolucionaria. Hoy ya no. Ahora los ven con desconfianza, como quien revisa si el invitado vino a apoyar la fiesta… o nomás a disfrutar de la fiesta y probar el pastel .

GRACIAS POR PARTICIPAR

Y mientras tanto, la militancia tradicional disfruta el espectáculo. Algunos hasta sacaron las palomitas viendo cómo al exintegrante de shows televisivos le aplicaron la clásica: “gracias por participar”.
Porque una cosa quedó clara esta semana: en Morena te puedes pelear, dividir, gritar y hasta traicionarte… pero entrar a un reality show ya fue demasiado pecado.

DIRECTORES DE CASTING

Así las cosas en el reino guinda, donde se expulsan actores, se reciclan candidatos y varios siguen esperando milagros políticos, como quien espera la tanda atrasada. Y las víboras dicen… que en Morena ya no saben si necesitan operadores o coordinadores políticos… o directores de casting.